Los Verdes exigen una estrategia nacional contra la sepsis en Alemania
El grupo parlamentario de Los Verdes en el Bundestag alemán ha solicitado al gobierno federal la implementación urgente de una estrategia nacional para combatir la sepsis. El proyecto exige que, en un plazo de doce meses, se establezcan responsabilidades claras y financiación segura para abordar esta enfermedad que causa miles de muertes anuales en el país.
El grupo parlamentario de Los Verdes en el Bundestag alemán ha presentado un proyecto de ley que obliga al gobierno federal a desarrollar una estrategia nacional contra la sepsis en un plazo de doce meses. La iniciativa busca establecer responsabilidades claras, garantizar la financiación y fijar objetivos verificables para combatir esta infección sanguínea grave.
La fracción justifica la urgencia de la medida con datos alarmantes: anualmente, aproximadamente 230.000 adultos en Alemania contraen sepsis, de los cuales al menos 85.000 fallecen. Janosch Dahmen, portavoz de política sanitaria de los Verdes, criticó duramente la inacción previa, señalando que muchas de estas muertes y secuelas graves eran evitables.
"En lugar de salvar vidas, hemos perdido años valiosos discutiendo competencias", afirmó Dahmen, calificando la situación como médicamente peligrosa y políticamente irresponsable. Señaló que, a pesar de una resolución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2017, Alemania sigue careciendo de un plan nacional específico.
El núcleo del proyecto propone la creación de una oficina de coordinación en el Instituto Robert Koch. Esta entidad tendría como objetivo establecer un sistema de vigilancia nacional de sepsis, inspirado en el modelo australiano, para recopilar datos integrales sobre la carga de la enfermedad, los resultados del tratamiento y la calidad de vida de los pacientes sin requerir documentación redundante.
Además, se exige que la sepsis sea clasificada como una "emergencia crítica por tiempo". Esto implicaría adaptar los protocolos de llamada de emergencia para identificar las señales de advertencia durante la primera evaluación telefónica, similar a lo que ya ocurre con los infartos y los accidentes cerebrovasculares.
La iniciativa también pone énfasis en la educación pública y profesional. Se insta al Instituto Federal de Salud Pública (BIÖG) a liderar campañas de concienciación dirigidas a grupos específicos y en varios idiomas. Asimismo, se requiere que la competencia en el manejo de la sepsis forme parte integral de la formación continua de todo el personal sanitario.
Entre las medidas concretas se incluyen mejorar el uso de antibióticos según las guías clínicas, reducir las infecciones nosocomiales y aumentar las tasas de vacunación contra la influenza y los neumococos, especialmente en residencias de ancianos. Finalmente, el proyecto solicita ampliar la financiación para la investigación de la sepsis a través del Fondo de Innovación del Comité Conjunto Federal y considerar la inclusión de síndromes postinfecciosos en la Década Nacional contra las Enfermedades Postinfecciosas (2026-2035).
G.Collins--SFF