Trump anuncia que retirará a la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el miércoles que retirará a las tropas de la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, tras una serie de reveses legales al despliegue militar en ciudades del país.
El republicano envió soldados a esas tres ciudades para lo que describió como una ofensiva contra la migración irregular y la criminalidad desde su regreso a la Casa Blanca en enero.
Los mandatarios locales rechazaron estas medidas y las calificaron de un exceso autoritario, por lo que lanzaron una serie de desafíos legales.
La semana pasada, la Corte Suprema dictaminó que el gobierno no había aportado una base legal que justificara el despliegue de tropas en Chicago, el cual solo está permitido por el derecho estadounidense en circunstancias excepcionales.
"Estamos retirando a la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, a pesar del hecho de que el CRIMEN fue ampliamente reducido gracias a la presencia de estos grandes patriotas en esas ciudades y ÚNICAMENTE por esa razón", escribió Trump en su plataforma Truth Social.
El mandatario dijo que esas tres ciudades "habrían desaparecido si no fuera porque intervino el Gobierno federal".
"Volveremos, quizá en una forma mucho más diferente y más fuerte, cuando el delito vuelva a dispararse. ¡Es solo cuestión de tiempo!", añadió Trump.
El multimillonario de 79 años también envió a la Guardia Nacional a la capital, Washington, y a Memphis, Tennessee, y había amenazado con enviar soldados a San Francisco.
Sin embargo, el gobierno ya había empezado a retirar algunas tropas de Chicago, Los Ángeles y Portland en las últimas semanas debido a órdenes judiciales.
- "Táctica ilegal de intimidación" -
En junio, Los Ángeles fue la primera ciudad en tener militares en sus calles, cuando Trump pasó por encima de los líderes demócratas locales y ordenó el despliegue de 4.000 reservistas de la Guardia Nacional para sofocar las protestas contra las redadas migratorias.
Las autoridades locales dijeron que esas protestas relativamente pequeñas, que afectaron solo unas cuantas cuadras en la segunda metrópoli del país, pudieron haber sido manejadas por las autoridades del condado, de la ciudad y del estado.
El 10 de diciembre un juez federal le ordenó a la administración Trump terminar el despliegue militar en Los Ángeles y devolverle el control de los soldados al gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom.
La mayoría ya habían sido desmovilizados, y el ejército estadounidense dijo que en ese momento permanecían desplegados 100 miembros de la Guardia.
Horas antes del anuncio de Trump, Newsom dijo que la administración había dejado de oponerse oficialmente a la orden de la corte federal.
"Esta admisión por parte de Trump y de los miembros de su gabinete oculto significa que esta táctica ilegal de intimidación finalmente llegará a su fin", dijo en X Newsom, quien es ampliamente visto como un posible candidato demócrata a la presidencia en 2028.
A principios de octubre Trump ordenó el envío de fuerzas militares desde Texas y California a Chicago y Portland.
Hasta la semana pasada, unos 300 miembros de la Guardia Nacional seguían activos en el área de Chicago, pero no participaban en operaciones.
Y en noviembre, un juez bloqueó el despliegue de las tropas en Portland al considerar que no existe ninguna "rebelión ni peligro de rebelión" que justificara el envío de militares a la ciudad.
E.Walker--SFF