Argentina e Inglaterra completan una semis de campeones mundiales
Las semifinales del Mundial se disputarán entre campeones del mundo: Argentina e Inglaterra, dos selecciones que cargan una rivalidad histórica, completaron el cuadro y se enfrentarán por el pase a la final tras eliminar este sábado a Suiza y Noruega en la prórroga.
Francia y España, otro duelo con aires de final anticipada, aguardaban por los competidores faltantes en el camino hacia el juego por la corona, que tendrá lugar el domingo 19 de julio a las afueras de Nueva York.
Es la primera vez desde Italia 1990 que los semifinalistas son equipos que ya han conquistado la Copa del Mundo: Argentina en 1978, 1986 y 2022, Francia en 1998 y 2018, España en 2010 e Inglaterra en 1966.
Y todo gracias a que argentinos e ingleses, que chocarán el miércoles en Atlanta, superaron escollos de nivel con alguna que otra polémica: a Suiza (3-1) en Kansas City y a Noruega (2-1) en Miami.
Los campeones defensores fueron los últimos en subirse al tren. Lo hicieron de nuevo con mucho más sufrimiento del esperado y en el primer juego de Norteamérica 2026 en que Lionel Messi se va en blanco.
Acompañada por su apasionada afición, la Albiceleste se fue adelante temprano con un gol de cabeza de Alexis Mac Allister (10'). Pero el caminado empezó a enredarse tras una definición pulcra de Dan Ndoye (67').
- Intruso entre europeos -
Los argentinos encontraron alivio cuando Breel Embolo (72') fue expulsado por doble amarilla por simular una entrada de Leandro Paredes. El juez había amonestado originalmente al sudamericano, pero cambió la determinación tras un aviso del VAR.
El atacante suizo dejó el campo llorando mientras sus compañeros reclamaban airadamente al árbitro un supuesto error en su decisión.
Con un hombre más, la Albiceleste se apoderó del campo hasta que Julián Álvarez (112'), con una pintura de media distancia, y Lautaro Martínez (120+1'), en una contra, desnucaron a la Nati.
Fue el fin del sueño de Suiza, que aguardó durante 72 años para retornar a unos cuartos.
La clasificación argentina rompió el dominio europeo en semifinales y aviva la llama de una de las mayores rivalidades del balompié.
Inglaterra todavía no sana las heridas de la derrota 2-1 en cuartos de México 1986, cuando Diego Maradona los eliminó con la Mano de Dios y luego bordó la segunda estrella de su país.
Sin embargo, por ahora, los Tres Leones disfrutan de haber despachado a la selección revelación del torneo, la Noruega de Erling Haaland, con dos goles de Jude Bellingham.
- ¿Tensión interna? -
Los miles de ingleses que asistieron al estadio de Miami se rindieron ante el centrocampista del Real Madrid bajo el cántico, al que se unió el exastro David Beckham, de la famosa canción de The Beatles "Hey Jude".
El mediapunta de 23 años comandó la remontada con un zurdazo cruzado (45+2') tras una transición rápida y al capitalizar un rebote del portero Orjan Nyland (93') en el arranque del alargue.
El tanto del empate fue muy reclamado por Noruega. Los escandinavos consideraron que, luego de un saque de puerta de Nyland, el balón cayó en dominio inglés por haber golpeado el cable de la cámara aérea de TV.
Las imágenes muestran un aparente cambio de trayectoria, aunque la FIFA aseguró que no hay "ninguna prueba" de que haya habido un impacto.
El par de dianas de Bellingham fue agua en el desierto para el equipo de Thomas Tuchel, varias veces exigido por la ofensiva escandinava.
"Tenemos que mejorar", dijo el DT alemán.
Las declaraciones no cayeron bien en la figura del día: "Quizás no sabe lo que es jugar, en este tipo de condiciones, ante Erling Haaland, Odegaard, Nusa, Sorloth".
- Adiós, Haaland -
El gigante nórdico tuvo una tarde opaca pero se despidió de su primer Mundial con siete goles en el bolso, apenas uno por detrás de los artilleros, Messi y Kylian Mbappé.
"La forma en que pusimos a Noruega en el mapa es quizás lo que más me emociona", confesó el Androide.
De regreso a un Mundial tras 28 años de espera, Noruega dice adiós con su primera llegada a unos cuartos y con su hinchada dejando imágenes icónicas.
Los estadios, los metros y las calles estadounidenses se deslumbraron con las ya emblemáticas remadas y el grito de "¡Uh!" de los aficionados noruegos que emulaban las navegaciones vikingas.
Pero la original forma de alentar a su selección, un fenómeno que se hizo viral en redes sociales, se estrelló con Bellingham y la amenaza de Harry Kane.
El dúo, autor de doce de los trece goles ingleses, buscará la primera final de su país en seis décadas un día después de que Francia y España batallen el martes en Arlington, cerca de Dallas.
A.Clark--SFF