La ola de calor gana terreno en Europa
Roma se sumó este martes a las ciudades europeas en alerta roja por calor extremo, como París desde hace días, cuando el Reino Unido se prepara para batir su récord de temperatura más alta en un mes de junio.
Se trata de la segunda ola de calor para millones de europeos en menos de un mes. Según el consenso científico, el cambio climático provocado por la actividad humana hace más intensos los fenómenos meteorológicos extremos.
Sus consecuencias son múltiples: muertes por calor y por ahogamiento, mayor vigilancia en hospitales y residencias de ancianos; trenes, clases y eventos al aire libre suspendidos, una central nuclear detenida...
El nuevo episodio, más duradero que el de mayo y que podría prolongarse hasta el fin de semana, recuerda a la ola de calor de agosto de 2003, que marcó Europa con más de 70.000 muertos durante sus dos semanas de duración.
- Serie de récords -
Con 29,2 ºC, Francia batió el lunes su récord de temperatura media para un mes de junio y, en la madrugada del martes, el récord absoluto de la noche más calurosa, con 21,6ºC de media, según el servicio meteorológico Météo France.
Pero podría batir otros. Con picos previstos de hasta 44 ºC en el suroeste de Francia, un 90% de habitantes viven en zonas donde las autoridades decretaron este martes la alerta roja o la alerta naranja por calor extremo.
Una parte del sur del Reino Unido también se encuentra en alerta roja y podría incluso batirse el récord histórico de 35,6ºC para un mes de junio, registrado por última vez en Southampton en 1976, según el organismo británico Met Office.
La casi totalidad de España, donde las olas de calor se multiplican y se intensifican desde hace varios años, se encuentra también en alerta por ola de calor, especialmente zonas de Andalucía, el País Vasco y Cantabria.
Italia declaró por su parte este martes la máxima alerta por calor en 15 ciudades, entre ellas Roma y Milán, y advirtió que el número aumentará a 16 el miércoles.
- Ahogamientos -
La ola de calor ya dejó muertos en Francia. Dos hermanos de 2 y 4 años fueron hallados sin vida el lunes dentro del auto familiar en Carpentras y tres ancianos fallecieron en sus domicilios en el suroeste del país.
Además, unas 40 personas murieron ahogadas desde el 18 de junio, "principalmente jóvenes", indicó el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, que lamentó una "triste lacra" al inicio de una nueva reunión de crisis.
Ríos, piscinas, canales, lagos, los europeos buscan lugares con agua para refrescarse. En Bruselas, muchos optaron por una fuente del Parque del Cincuentenario, cerca de las instituciones de la Unión Europea.
"¿Y si, en el futuro, tuviéramos que vivir este tipo de situación día tras día?", reflexionaba al borde de la fuente Blanka Holmes, una mujer de 25 años, para quien se acerca "un punto de inflexión que probablemente cambiará las cosas".
- Personas vulnerables -
Las autoridades recomiendan a las personas vulnerables, como niños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y ancianos, extremar la vigilancia. Y al conjunto de la población, hidratarse, vestir ropa ligera y limitar los desplazamientos.
Aunque Barcelona no está de momento en las zonas con temperaturas más extremas, José Farré, de 76 años, aprovechó que hace menos calor a primera hora de la mañana para hacer compras y regresar rápido a su casa, con aire acondicionado.
"Soy cardiópata, soy diabético y lo noto mucho", lamentó sobre el aumento de temperaturas de los últimos días, en los que cuesta mucho más dormir y a él, por su condición médica, incluso respirar.
Para las personas sin hogar, permanecer a la sombra es crucial: "Cuando estás afuera así, lo sufres un poco más. En realidad no tienes mucha opción", explicó a AFP Damien, que vive en la calle en Burdeos, en el suroeste de Francia.
En la capital de España, el ayuntamiento de Madrid habilitó un "refugio climático" para personas sin hogar y vulnerables, abierto en las horas de más calor y que proporciona agua, alimentos e instalaciones de higiene.
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G.Miller--SFF